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La historia "La razón de mi existencia" está siendo modificada. Estoy corriguiendo faltas ortográficas y argumento. Hay 19 capítulos corregidos. Disculpen las molestias :)

domingo, 5 de septiembre de 2010

Capítulo 1: Cuestión de destino.

Capítulo 1: Cuestión de destino




Pov Bella:

—Sí, por supuesto que puedo hacerme cargo. —Sonreí amablemente.
—Muchas gracias, eres un cielo.
—Es parte de mi trabajo.
—Sí y es mejor así, sé que se queda en buenas manos.
—Sí, sabes que siempre busco lo mejor para ellos.
Sonrió maternalmente y dirigió su mirada hacia su “pequeña” Rosi y acarició su cabeza amorosamente.

—Pórtate bien pequeña. —Le sonrió con tristeza mientras acariciaba todo su cuerpo y se ganaba lametazos por parte de Rosi, su Akita Inu.
Sus ojos se aguaron y su voz se rompió al terminar de hablar. Me rompía el corazón ver este tipo de escenas. Había presenciado muchas similares pero nunca me acostumbraría.

—Gracias por todo Bella. —Hizo un intento de sonrisa pero falló en el acto.
—No hay nada que agradecer.
—Me voy antes de que me arrepienta. —Sorbió su nariz ruidosamente.
—Es la mejor decisión, es muy grande para vivir en un piso compartido.
—Lo sé, desgraciadamente es así.

Volvió a acariciar el lomo del animal y le dijo adiós suavemente, reticente a irse. Rosi le ladró como respuesta y sin regresar a mirar salió por la puerta de cristal. Sabía que era una dura decisión, que ahora mismo se debatía entre seguir su camino o regresar a por su “pequeña”, pero era lo mejor, para ella y para Rosi.

—Ha sido difícil ¿verdad? —Grace apareció por uno de los pasillos con las manos dentro de los bolsillos de su blanca bata.
—Sí, bastante.
—¿Por qué ha sido esta vez?
—Ha tenido que vender su casa por problemas económicos y ahora vive en un pequeño piso compartido, así que se le hizo imposible quedarse con Rosi. —Le comenté mientras daba la vuelta al mostrador y sujetaba la correa de Rosi, pasé mi mano por su peludo pelaje.

—Es una pena.
—Sí, a criado a Rosi desde que era un cachorro y ahora separase de ella ha sido duro. —Mi voz estaba cargada de melancolía.
—¿Tiene ya un nuevo dueño? —Volvió a preguntar Grease, la encargada de peluquería canina.
—Aún no. De momento la llevaré a casa conmigo hasta que alguien se interese por ella. Seguramente no pasará mucho tiempo, es muy cariñosa.

Como si hubiera comprendido mis palabras, la aludida se apoyó sobre sus patas traseras y sobre mi costado, haciéndome perder levemente el equilibrio. Al ser una raza grande tenía mucha fuerza. Así, de pie me llegaba hasta casi los hombros. Volví a acariciar su brillante y suave pelaje color castaño claro mezclado con blanco. Era sumamente preciosa.

Poco después le hice una revisión y comprobé que estaba completamente sana.
Cuando el horario laboral acabó y todo quedó recogido en la clínica fui, junto a Rosi, hacia mi pequeño coche. Con mucha dificultad y gran habilidad logré introducir a Rosi dentro de mi Smart For Four rojo. Recorrí las conocidas calles que me llevarían a casa lo más deprisa que pude, sin saltarme en exceso las normas de tráfico. Comprobé que era muy educada ya que en ningún momento se movió de la parte trasera del coche.

La llegada a casa fue tranquila, no hubo ningún inconveniente al conocerse con mi pequeño chihuahua. Ella y Mojito se llevaron bien rápidamente pese a la diferencia de tamaños. Mi pequeño bebé parecía un juguete al lado de Rosi.

Los días pasaron más de prisa de lo medianamente posible, el tiempo pasó ante mis ojos efímero y fugaz. Llegó la segunda semana y Rosi aún estaba en mi casa, extrañamente nadie había llamado para preguntar por su adopción y la cosa me inquietaba. Le estaba cogiendo más cariño del normal y sabía que si el tiempo seguía pasando se me haría imposible dársela a otra persona.

Mi casa era lo suficientemente grande como para que los dos perros tuvieran un lugar espacioso para vivir, además poseía un precioso jardín trasero todo recubierto de verde hierba y con una mediana piscina adornando su centro.

—¿Se han echado para atrás de nuevo? —Me preguntó Alice al verme colgar el teléfono exageradamente fuerte y con furia contenida.
—Sí. —Dije entre dientes. —Es demasiado mayor para su familia. —Imité malamente la voz de la mujer con la que había hablado hace tan solo unos segundos.
—Ahora solo se adoptan cachorros.
—Sí, pero Rosi tiene solo cinco años.

Alice canturreó por ahí hasta acercarse, casi dando brinquitos, a mi lado.
—Tal vez sea buena idea que te la quedes tú. —Sonrió.
—No será que le cogiste mucho cariño y como no puedes tenerla me estás persuadiendo de que lo haga yo.
Me miró como si hubiera pillado a una niña pequeña cogiendo dulces a escondidas.
—Puede ser. —Admitió sin reparo.

—Sin en una semana nadie llama me la quedaré yo. —Afirmé decidida.
—¡Yupi! —Exclamó. Ella verdaderamente parecía una niña pequeña. Se fue casi corriendo por los pasillos con una enorme sonrisa.
Alice era la encargada del quirófano número tres, además de mi ayudante y una de mis mejores amigas. Sin ella a mi lado mi vida sería aburrida y monótona, sin duda le daba un toque alegre a mi día a día.

—Hola mi niña. —Me saludó mi nana al verme entrar por la puerta principal con dos grandes bolsas de papel marrón repletas de víveres.
—Hola nana.
—Bella era mi deber hacer la compra. —Habló con reproche mientras me ayudaba a colocar los alimentos en sus respectivos lugares.
—Lo sé nana, pero me pillaba de camino. —Le di un beso en la mejilla.
—Está bien pero la próxima vez iré yo. —Me sonrió maternalmente mientras me indicaba que me sentara a comer.

Las dos juntas comimos el rico caldo que había preparado. Sin lugar a dudas era una diosa para cocinar, no había comida que se le resistiese.
Mi nana se ocupaba de las labores de mi casa en semana y durante media jornada, solo trabajaba hasta las cinco de la tarde.
Prácticamente había pasado toda mi vida con ella, Charlie y Reneé la contrataron como mi niñera cuando yo tenía tan solo cinco meses y desde allí no había día que no hubiera estado a mi lado.

En casa de mis padres, si se les puede llamar así, también se encargaba de la limpieza, era una mujer cariñosa y amable en extremo, la quería como si fuera mi madre, aunque verdaderamente ella había desempeñado mejor ese papel que la mujer que me dio la vida. Por ese motivo y porque la quería mucho no dudé en contratarla por mi cuenta cuando logré tener mi propia casa.

El resto de la tarde pasó fluidamente, regresé de nuevo a la clínica en el horario de tarde ya que tenía una importante operación a un gato persa que tenía un tumor en una pata.
Normalmente trabajaba en la mañana y la tarde, pero algunos días me escaqueaba de mis responsabilidades porque me sentía exhausta.

La operación se realizó exitosamente y sin ningún inconveniente, nos llevó buena parte de la tarde pero todo esfuerzo con buen final para mí merecía la pena.

—De acuerdo, te espero mañana a las nueve y media.
—Así será. —Concordó la voz masculina al otro lado del teléfono.
Había quedado con ese chico para hacerle una entrevista de trabajo, necesitaba urgentemente un nuevo anestesista ya que el que tenía me había dejado tirada por otro empleo mejor.

Bufé de tan solo recordarlo, de un momento a otro me informó de que se marchaba a otra ciudad. Incapaz de poder hacer nada me dediqué a buscar nuevos candidatos, para mi buena suerte un chico interesado llamó tan solo un día después de la marcha de Kevin.

Esperaba poder contratar a ese hombre, no podía estar sin anestesista y yo sola no podía darme abasto con todo.
Me apoyé sobre mi sillón negro reclinable y dejé que el tiempo pasará. Intenté hacerme una imagen mental de como sería ese chico, por su voz parecía tener entre unos veinticinco y veintiocho años, pero no estaba segura. La edad era lo menos importante, solo quería en mi clínica a alguien eficiente y responsable.





Hello People! :)
Les dejo el primer capítulo de mi nueva historia.
Espero la disfruten y sea de su agrado, ya saben háganme saberlo y también sus dudas y lo que no les gusta, sean brutalmente sinceros.
El capítulo no es del todo emocionante, es solo un capítulo de transición, te adentra un poco en la historia, solo saquen conclusiones a parir del título jejeje, los próximos serán más emocionantes.
Kisses! :)
By: Crazy Cullen

1 comentario:

  1. Hola mi princesa que buen capi, pero muy intenso y es que no me gusta ver sufrir a los pobre animalitos espero que las dos chicas sepan al final hacer lo mejor para ellos, un beso y gracias por avisarme de que habia nuevo capi, un beso mi reina y recuerda que siempre estare cuando quieras, y por cierto no se si sabras la historia que rodea a un fic que tengo en mi blog "esperado anochecer", la historia de mi "desconocido entre vias" bueno es una historia en la que el primer capitulo me paso de verdad a mi hace muchos años, y por circunstancias y mis lectoras he decidido continuarla pero lo explico todo en el blog, si quieres te pasa a leerla, solo son unos 5 capis lo que llevo de ella, me gustaria saber tu opinion, besos mi reina
    Nos vemos
    Irene

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